La llegada del coronavirus hizo que los rituales religiosos dentro de las iglesias católicas cambiaran. Los feligreses ya no pueden darse la paz estrechando las manos, sino con una reverencia. Desterradas también quedaron las pilas con agua bendita que los creyentes usaban para persignarse.
Sin embargo, el dispensador de agua bendita creado por la empresa valenciana AquaSanctus permitiría retomar algunos de esos antiguos rituales, como la persignación con esta agua en la entrada de la iglesia.
El dispensador funciona con un pedal situado en la parte inferior y que puede activar cualquier persona con el pie. De esa manera, cada creyente recibe directamente en sus manos un poco de agua que previamente ha sido bendecida por los sacerdotes.
De acuerdo con lo que ha informado la empresa, este sistema dispensador de agua ya se ha se ha instalado en varias parroquias de Valencia y pretende llevarse a otras iglesias de España y del mundo.