Para que el ecosistema esté saludable es necesaria agua de calidad. Si está contaminada, probablemente desaparezca parte de las especies que se encuentran en él. Y eso mismo es lo que ha ocurrido en una granja de trucha arcoíris en la desembocadura del río Castro, en Cee, provincia de La Coruña, donde alrededor de un millón y medio de truchas han muerto y las pérdidas económicas oscilan entre los 80.000 y los 100.000 euros.
2 de junio 2020, 11:03 GMT
Según el citado diario, no se trata de un hecho aislado ya que desde la granja se vienen detectando periódicamente este tipo de episodios, aunque nunca habían llegado a tal magnitud. La Guardia Civil está investigando el suceso y aunque todavía no hay datos concluyentes, todo apunta a un vertido de purines de alguna granja de cerdos de la comarca.
A las pérdidas económicas habría que sumarle el daño ecológico. La mortandad de la granja de truchas arcoiris en la ciudad coruñesa de Cee sirve para poner sobre aviso a las autoridades competentes de que este tipo de daños en el río producen consecuencias incalculables para el ecosistema.