El 28 de julio descarriló un tren de mercancías en Carballeda de Valdeorras en la provincia de Orense, en la línea ferroviaria que cubre el trayecto León – A Coruña. El accidente no provocó daños personales pero sí el corte de la vía. El tramo en cuestión circula al lado del río Sil, dónde, según los vídeos que circulan por las redes sociales, acabó uno de estos vagones.
En las imágenes se puede ver claramente como los operarios intentan retirar los vagones con excavadoras y uno de los vagones cae unos metros, mientras que el segundo se desploma por la ladera, levantando una gran polvareda y arrastrando varios árboles a su paso y acaba precipitado en el cauce del río.
En cuanto las imágenes vieron la luz los partidos políticos y organizaciones ecologistas pusieron el grito en el cielo y las reacciones en redes sociales tampoco se han hecho esperar. Los ciudadanos se muestran indignados con lo sucedido. "ADIF dice que no sabe qué hacer con los vagones… pues al río!!!", afirma un usuario en la red social Twitter. "Si este atentado de Adif hubiera sido en Cataluña o Euskadi, el Ministro Ábalos interrumpiría sus vacaciones, pero es en Galicia", asegura otro.
"A ver si lo entendí bien… ADIF tenía dos vagones medio descarrilados en una vía, y en lugar de retirarlos, aprovechando que el río Sil pasaba por allí, decidió empujarlos ladera abajo e intentar hundirlos. ¿En serio?", se preguntaba otro usuario de la red social.
La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha asegurado que es "descabellado" sacar los vagones de la vía de este modo. "La manera de despejar las vías ocupadas por vagones descarrilados en ningún caso puede ser despeñarlos al cauce. Deberán sacarse de allí y aclarar lo sucedido en Carballeda", ha sentenciado.
Precisamente La Xunta, el Gobierno autonómico de Galicia, a través de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda, le ha enviado una carta a la ministra Ribera y otra al responsable de Transportes, José Luis Ábalos, pidiendo explicaciones por una "conducta totalmente inadmisible".
Desde Podemos Galicia han pedido la retirada inmediata de los vagones y el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) ha presentado una iniciativa en el Congreso exigiendo la retirada inmediata de los dos vagones lanzados por Adif al río Sil. "Adif debe dar ejemplo y el Gobierno responsabilizarse de que la gestión pública sea adecuada a la legislación ambiental", han asegurado.
El Partido Socialista gallego también se ha sumado a las críticas a la operación. Aseguran que "es incomprensible" que la recuperación de los vagones descarrilados no se ejecutase "siguiendo procedimientos que impliquen daños para la el medio y para la seguridad ferroviaria". Los socialistas también han exigido a Adif que restaure "los daños provocados en las aguas y en el ecosistema" y que retire tanto el convoy caído como los siguen junto a la vía.
La Confederación Hidrográfica Miño-Sil, que es la responsable de la cuenca fluvial, también ha abierto una investigación a Adif por lo sucedido. Al parecer, la empresa pública no contaba con su autorización para realizar la operación. El departamento de Medio Ambiente de la Xunta también ha abierto su propia investigación para esclarecer lo sucedido.
La asociación ecologista Adega también ha indicado que elevará el caso a la Fiscalía por la presunta comisión de un delito contra los recursos naturales y la defensa del medioambiente.