"El 8 de enero, después de la medianoche, recibimos un mensaje oral de Irán que decía que su operación de respuesta, en venganza por [Qasem] Soleimaní, ya empezó o pronto empezaría y que los ataques serían lanzados solo contra lugares donde había militares estadounidenses, sin precisar los nombres" de estos lugares, dice el comunicado que tiene en su disposición Sputnik.
El gabinete del primer ministro confirmó que no había bajas entre la población iraquí.
La coalición antiterrorista en Irak tampoco informó a las autoridades sobre víctimas entre sus militares.
Actualmente, el primer ministro lleva a cabo negociaciones a nivel nacional e internacional para reducir las tensiones en la región y de este modo "evitar el inicio de una guerra abierta, la primera víctima de la cual será Irak".
Además, un representante del Ministerio de Defensa estadounidense afirmó que Irán reveló a Irak qué bases en concreto debía abandonar el contingente iraquí, según el medio. Sin embargo, la CNN no precisó la identidad de sus fuentes.
Violación de la soberanía iraquí
A su vez, el presidente del Parlamento de Irak, Mohamed Halbusi, condenó la violación de la soberanía iraquí durante los ataques de Irán a bases militares estadounidenses.
"Condenamos la violación por Irán de la soberanía de Irak en la madrugada del miércoles [el 8 de enero] y expresamos nuestro rechazo total a los intentos de las partes enfrentadas de usar el territorio de Irak para el ajuste de cuentas", dice el comunicado de Halbusi en disposición de Sputnik.
El titular del Legislativo iraquí pidió calma a todas las partes e instó al Gobierno de su país a tomar medidas para evitar que se repitan estos ataques.
Por su parte, el presidente de Irak, Barham Saleh, condenó el ataque lanzado por Irán y rechazó este y otros intentos de implicar a su país en un conflicto armado, según un comunicado de la presidencia iraquí.
Según el texto, el presidente "rechaza las violaciones reiteradas de la soberanía nacional".
Saleh resaltó asimismo que le corresponde únicamente a Bagdad decidir sobre la presencia de tropas extranjeras en territorio iraquí.
Por su parte, la Cancillería iraquí anunció que prevé convocar al embajador de Irán en Bagdad para trasladarle que Irak rechaza este tipo de ataques, que considera una violación a su soberanía, y no permitirá usar su territorio para el ajuste de cuentas.
En la madrugada de este 8 de enero fueron bombardeadas instalaciones militares usadas por EEUU en Irak, incluidas la base de Ain al Asad en la provincia de Al Anbar (oeste) y otra en Erbil (norte).
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), que asumió la autoría de los ataques, advirtió que se trata de una respuesta al asesinato del general Qasem Soleimaní en una operación especial de EEUU y amenazó con más represalias en el marco de lo que bautizó como la Operación mártir Soleimaní.
El canciller persa, Mohamad Yavad Zarif, afirmó que con los ataques de este 8 de enero Irán actuó en legítima defensa y ejerció sus derechos consagrados por la Carta de la Organización de las Naciones Unidas. Zarif declaró que, aunque Irán no busca una guerra ni una escalada de tensiones, se reserva el derecho a defenderse ante toda agresión.
El presidente norteamericano Donald Trump dijo que se pronunciará sobre el último ataque iraní en la mañana de este 8 de enero, hora local de EEUU.