“Embarcando en un vuelo de 13 horas desde Buenos Aires a Londres; mañana a Dublín. En el aeropuerto nadie sabe lo que significa mi jersey REPEAL (Derogar)”, escribe en su cuenta de Twitter Ciaran Gaffney.
Si la mayoría vota por la revocación de la llamada “Octava enmienda”, el Gobierno activará los trámites legales para autorizar la terminación de un embarazado hasta un máximo previsto de doce semanas de gestación.
“Empiezo mi viaje a casa desde Suecia… no hay otro día como este para mujeres en crisis, es hora de mostrar compasión y cuidarlas en Irlanda, es hora del cambio”, afirma en su cuenta de Twitter Ailbhe Coleman, estudiante de Derecho.
Más de 3.000 irlandesas abortan cada año fuera de su país y otras muchas más se autorecetan la pastilla de interrupción del embarazo sin supervisión médica, según datos de la campaña en favor del cambio.
“Vuelvo a casa porque los bebés se merecen el derecho a vivir y las mujeres se merecen algo mejor que el aborto”, afirma Rebecca en un vídeo grabado ante el Puente de la Torre de Londres.
Este y otros mensajes en contra de la liberalización del aborto en la República cuelgan en la página de Facebook del grupo London Irish United for Life (Londinenses irlandeses pro vida).
Varias universidades británicas y el sindicato de estudiantes han acordado ofrecer ayudas económicas a los matriculados irlandeses que viajen a la isla para votar en el decisivo plebiscito.
Los sondeos apuntan a una victoria del sí, aunque todavía quedan indecisos y el resultado se juzga reñido.
La campaña electoral concluye pasada la medianoche del 23 y el veredicto final del electorado se conocerá el sábado 26.