El 30 de marzo un avión de Aeroflot fue sometido a una inspección sorpresiva en el aeropuerto londinense de Heathrow. Tras el registro, el avión salió del aeropuerto con dos horas de retraso.
"Es un procedimiento ordinario para los aduaneros británicos — inspeccionar un avión para proteger al Reino Unido del crimen organizado, así como de aquellos quienes intentan traer al país objetos peligrosos, tales como drogas o armas", dice la declaración.
Anteriormente el Ministerio de Transporte de Rusia comentó que Moscú solicitará explicaciones por parte de Londres sobre la inspección del avión.
La compañía aérea Aeroflot denunció la víspera que la policía británica realizó una inspección sin justificar de un avión suyo que debía salir en un vuelo Londres-Moscú, obligando a los tripulantes a bajar de la aeronave.
Tras el registro, el avión salió del aeropuerto con dos horas de retraso.