Como siempre, el show de Shakira estuvo lleno de brillo y color. Entre efectos especiales, llamaradas de fuego y múltiples cambios de vestuario, la artista combinó canciones de su último álbum Las mujeres ya no lloran con un recorrido por sus 30 años de trayectoria.
El concierto estuvo rodeado de fuertes medidas de seguridad, con más de 8.000 policías desplegados en las calles, y no se registraron incidentes relevantes.
Las autoridades brasileñas estiman que el espectáculo generó más de 160 millones de dólares adicionales para la economía de Río.