"La postura de Von der Leyen es cerrada e incomprensible porque, al mismo tiempo, vemos que los ciudadanos no llegan a fin de mes y las fábricas cierran por el precio de la energía. Su posición es absolutamente ridícula, porque se siguen manteniendo sanciones contra Rusia en un conflicto donde la Unión Europea no tiene ni oficio ni beneficio", indicó.
"Con Maven, la IA de Palantir, se abre la puerta a una tolerancia tácita frente a posibles crímenes de lesa humanidad"
"Estamos en un escenario en el que los decisores corren el riesgo de perder empatía y contacto directo con la realidad del campo de batalla, cuando las decisiones están mediadas por sistemas automatizados. Se ingresa en un terreno muy pantanoso en el que no solo se multiplica el daño potencial, sino que también se desplaza la línea de lo aceptable", explicó Bruno Sgarzini, analista internacional en diálogo con Séptimo piso.