Sin embargo, en realidad se trataba de un experimento, en el cual unos perros socorristas tenían que encontrar a esta persona, que estaba escondida en una diminuta cueva bajo la nieve.
El papel del socorrido de una avalancha de nieve lo desempeñó un bloguero, que estaba esperando a sus salvadores caninos. Tal y como era de esperar, los perros entrenados para encontrar a los humanos en apuros en las montañas no tuvieron problemas a la hora de encontrar al hombre.