En el primer vídeo, la joven explicó que siempre tenía frío y sentía corrientes de aire en el cuarto de baño de su apartamento neoyorquino. Al principio, pensó que el frío se debía a un pequeño agujero en la pared, así que lo tapó con cinta adhesiva. No obstante, esto no le ayudó a detener la corriente.
Al final se dio cuenta de que el aire salía de detrás del espejo. Decidió descolgarlo y vio una espeluznante habitación oscura al otro lado de la pared. Luego, la valiente joven se equipó con una mascarilla y un martillo y entró por la misteriosa ventanilla.
Pero, ¿qué fue lo que vio? Resultó ser un apartamento abandonado en el que la neoyorquina encontró varias bolsas de plástico llenas de cosas y basura.
Las imágenes rápidamente se viralizaron en Twitter y recordaron a los internautas la clásica película de terror Candyman (1992), en la que un espíritu maligno mataba a sus víctimas a través del espejo.