"Decidimos expandir la misión de entrenamiento de la OTAN en Irak para apoyar a las fuerzas iraquíes en la lucha contra el terrorismo, evitar el regreso de ISIS [autoproclamado Estado Islámico, proscrito en Rusia y otros países]; el número de nuestra misión aumentará de 500 a aproximadamente 4.000 personas", dijo.
En lo referente a la misión de la OTAN en Afganistán, los ministros de Defensa de la alianza no han tomado todavía una decisión final sobre la presencia de sus militares en ese país en futuro.
"A medida que se acerque la fecha límite del 1 de mayo, los países de la OTAN estarán coordinando sus acciones", dijo Stoltenberg.
El lunes pasado 15 de febrero, Stoltenberg reveló a la prensa que la OTAN planea intensificar la capacitación y el asesoramiento de las instituciones de seguridad en Irak, aclarando que la misión se ampliará gradualmente en dependencia de la situación en el país y en coordinación con el Gobierno iraquí.
Además, aseguró que la OTAN no va a abandonar Afganistán, donde se mantiene un alto nivel de violencia, en un futuro próximo, para garantizar que ese país no se vuelva a convertir en el refugio de los terroristas internacionales.