Cuando las imágenes de lo ocurrido empezaron a compartirse en las redes sociales, la historia que las acompañaba decía que el conductor del camión en cuestión había arrollado al Ferrari después de que el dueño del vehículo, también propietario de la compañía de camiones, dejara de pagar el salario a sus empleados en medio a la crisis económica causada por la pandemia de COVID-19.
Posteriormente, supuestos testigos del suceso, que tuvo lugar en las afueras de Chicago, compartieron en las redes que el conductor decidió aplastar el coche de su jefe después de una discusión entre los dos.
El conductor enfadado, entonces, decidió empotrar el enorme camión contra el deportivo de su exjefe, quien intentó impedirlo. El hombre, enfurecido, rehusó detenerse y casi arrolla al dueño de la compañía en el proceso.