Esta campaña fue realizada por los pilotos de la Base de la Fuerza Aérea Barksdale y los de la Guardia Aérea Nacional de Luisiana. El bombardero junto con otro del mismo modelo formó parte de un grupo aéreo que fue escoltado por los cazas F-15. El panel se desprendió de su fuselaje cuando el bombardero sobrevolaba Nueva Orleans y cayó sobre una propiedad privada. Afortunadamente nadie resultó herido.
"Mi esposo acaba de enviarme un mensaje. Estoy en el trabajo. Un bombardero B-52 acaba de pasar escoltado por los aviones de combate. Justo después de que pasase esto cayó al suelo", escribió en su cuenta en Facebook Melissa Simon Ordoyne, acompañando su publicación con las imágenes del panel.
El personal de las Fuerzas Aéreas de EEUU en cooperación con las autoridades locales rápidamente arribó al lugar del accidente para recoger el trozo desprendido del bombardero.
"Se llevará a cabo una investigación de seguridad, como es normal en estos casos", comunicó a los medios locales el capitán Chris Sullivan.
Los residentes de Nueva Orleans y Baton Rouge pudieron disfrutar del desfile aéreo entre 10 y 20 minutos.