Los científicos seleccionaron aleatoriamente cinco vídeos de YouTube de diferentes categorías: abstracción, cascadas, rostros humanos y velocidad. Les enseñaban los vídeos a las personas, y al mismo tiempo, se realizaba una electroencefalografía.
30 de agosto 2019, 19:45 GMT
Se logró demostrar que la frecuencia de las ondas del electroencefalograma para diferentes categorías de vídeos es diferente. Esto hizo posible analizar la respuesta del cerebro a los vídeos en tiempo real.
Luego, se seleccionaron al azar tres categorías de los vídeos mencionados y dos redes neuronales, desarrolladas por científicos, reprodujeron imágenes que estaban viendo los participantes de la prueba. Las redes neuronales crearon unas imágenes realistas y en el 90% de los casos resultó posible determinar la categoría del vídeo.
Los investigadores señalan que su experimento ayudará a crear un nuevo tipo de dispositivo de rehabilitación después de un ataque cerebrovascular.