La Villa es un mundo entero dentro de lo que es la presente edición de la Universiada. Da hospedaje a los más de 2.800 jóvenes atletas que vinieron a Rusia de casi todos los continentes para medir sus fuerzas en 11 modalidades deportivas de invierno.

Encontrarse en el recinto de la Villa para quienes no sean miembros de las delegaciones nacionales es una misión imposible. Radio Sputnik resultó ser uno de los poquísimos medios en tener el privilegio de encontrarse al otro lado del puesto de control para descubrir un auténtico paraíso. No sería exageración calificar así las condiciones creadas para los protagonistas de los Juegos de Krasnoyarsk. Tienen absolutamente de todo.

Por ejemplo, el centro médico. Fue puesto en funcionamiento en 2018 y representa una ilustración de lo que es la medicina del siglo XXI. Está armado hasta los dientes con los equipos y dispositivos más avanzados. Además de visitar las salas de ultrasonido y radiografía, a nuestro enviado especial a la Universiada, Víctor Ternovsky, le tocó presenciar, entre otras actividades, una sesión de la terapia láser a cargo de la enfermera Ekaterina Kuzminá.
"Este tratamiento tiene un efecto analgético y mejora la circulación sanguínea", comentó la enfermera.
El centro médico es capaz de atender a 400 pacientes por turno, ofreciendo 24 horas al día servicios como traumatología, odontología o tratamiento de infecciones. Además, los residentes de la Villa pueden recibir de forma gratuita los medicamentos que les sean prescritos.
Según dijo a Radio Sputnik el médico jefe, Maxim Velichko, para el período de los Juegos la plantilla del Centro fue reforzada por los mejores profesionales de la medicina deportiva.
"Se atrajo a especialistas de toda Rusia para poder ofrecer una atención médica al más alto nivel internacional. Hemos elegido a los mejores de los mejores. Por ejemplo, hay gente de Moscú, de las provincias del Volga, de Krasnoyarsk y de otras regiones", explicó Velichko.
La Villa de la Universiada brinda, además, una excelente oportunidad para adentrarse en las costumbres y tradiciones de Rusia. Es con ese propósito que se creó un espacio étnico que alberga, en particular, viviendas tradicionales de pueblos que habitan en este inmenso país. En particular, hay una yurta, casa tradicional de los buriatos, el grupo étnico minoritario más numeroso de Siberia. Es una especie de tienda de campaña fácil de levantar, desmontar y transportar, algo muy cómodo para un pueblo nómada.
El chum, otra vivienda tradicional de la región, tiene unas características similares. Entre las principales diferencias se destaca su forma cónica y el que sus paredes estén hechas de pieles de reno. A quien entre en el chum, instalado en la Villa de la Universiada, se le ofrece, en particular, conocer qué es el chamanismo o eligir su animal totémico, dibujarlo en una placa redonda de madera y llevárselo consigo como un lindo recuerdo, algo que los visitantes aprovechan al máximo.
Las residencias de los atletas también impresionan. Los apartamentos, de unos 30 metros cuadrados y con una capacidad de hasta 3 personas, tienen salón-cocina, dormitorio, cuarto de baño, balcón y vestidor, entre muchas otras ventajas.
En la planta baja de los edificios residenciales, cuyas fachadas están prácticamente inundadas de banderas nacionales, hay zonas de descanso donde, por ejemplo, pillamos al atleta alemán Jacob disfrutando de un videojuego.
"Las condiciones aquí son espectaculares. Esta tarde vamos a hacer un recorrido en autobús, visitaremos un parque natural", cuenta el deportista alemán.
La Villa de la Universiada cuenta, además, con una sala de fitness perfectamente equipada. Está siempre llena de gente, destacándose en este sentido deportistas de China, cuya delegación es de las más numerosas. Wu Chao, atleta en la modalidad de esquí acrobático, encontró un rato para atender a Radio Sputnik.
"Me gusta muchísimo el lugar donde nos encontramos, sobre todo la sala de deportes", señaló el esquiador chino.
Las instalaciones de la Villa albergan hasta un salón de belleza, una peluquería para hombres y una florería. Su vendedora, Milana, confesó que la tienda no es muy popular entre los huéspedes extranjeros, pero sí que es muy concurrida por los atletas rusos. Entre otras cosas, porque se acerca el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. En Rusia se celebra como en ningún otro lugar, siendo las flores lo que más se vende en esta fecha en que es difícil que haya una mujer que no reciba un ramo.
"Muchos atletas rusos ya nos avisaron que vendrán el 8 de marzo", explica Milana.
Dado que los atletas participantes de los Juegos son gente de los más diversos países, participando en el certamen deportistas de 58 naciones, está funcionando en la Villa un centro religioso donde pueden profesar su fe los creyentes de religiones como el cristianismo, islam, judaísmo e hinduismo.
Nuestro enviado especial tuvo la oportunidad de conversar con el sacerdote ortodoxo Alexéi Yázev, quien le dijo que el centro religioso se convirtió en un lugar de "diálogo".
"La gente que acude a nuestro templo ortodoxo son personas muy variadas: algunos vienen para rezar, otros para enriquecerse intelectualmente. Por ejemplo, hace escasamente unos minutos nuestro templo fue visitado por un grupo de protestantes, tuvimos una linda conversación. Y hace media hora pasaron por aquí atletas de países asiáticos. Aparentemente, tenían mucho interés por nuestro espacio", comenta el sacerdote.
Sin duda, el comedor también es un lugar sagrado para los habitantes de la Villa de la Universiada. Ofrece platos de las cocinas europea y rusa, además de comida halal. Es allí donde nuestro compañero Víctor Ternovsky se encontró con un grupo de atletas españoles.
"Hay mucha variedad", constató Mirentxu Miquel. Núria Pau, a su vez, confesó que le gustó "mucho" la comida rusa, una experiencia que prometió "repetir".
En la Villa hay, asimismo, un museo que narra la historia de las Universiadas de Invierno, albergando artefactos únicos, entre ellos medallas y copas ganadas por atletas rusos, sostuvo su empleada Olga Gólisheva.
"Resulta que huéspedes extranjeros muy a menudo no tienen ni idea sobre qué es Krasnoyarsk o Siberia en general, mientras que tenemos una riquísima historia deportiva. Tenemos escuelas deportivas muy fuertes. Además, ya acogimos aquí eventos deportivos internacionales del más alto nivel, por ejemplo, Espartaquíadas, de 1982 y 1986. Tenemos mucho de qué contar y lo estamos haciendo", dijo Gólisheva.
La Villa de la Universiada de los XXIX Juegos Universitarios de Invierno no solo es una maravilla en sí mismo. No menos importante es que todas las infraestructuras que alberga serán entregadas a la Universidad Federal de Siberia, una de las mejores de Rusia y la más grande de la parte oriental del gigante euroasiático.